A ver si ahora, Sr Calduch, vamos a preferir el machismo simplista de Mies y el hedonismo egoísta del Corbu , frente a la revisión posmoderna de la arquitectura de la comunicación de Venturi. Pues yo prefiero quedarme con el populacho y aprender de Las Vegas; que estamos en el SXXI y la punta del iceberg no es lugar para nosotros.




