Melusina Fay Pierce.
El desarrollo de la vivienda social de las clases trabajadoras, finales del siglo XIX e inicios del XX, suele explicarse en las escuelas de arquitectura a través de los proyectos de grandes arquitectos como Adolf Loos, Mies van der Rohe, Bruno Taut o Le Corbusier, pero en este proceso las mujeres tuvieron un papel fundamental y se les suele excluir.
Fay Pierce fue una estadounidense que, en 1868, desarrolló un modelo de barrio comunitario de 28 viviendas sin cocina donde las labores de limpieza, cocina y costura serían llevadas a cabo en conjunto a modo de trabajo remunerado. Su propuesta pretendía situar a las mujeres como miembros de pleno derecho de la comunidad y la vida pública, ya que mujeres y hombres trabajarían por igual y ninguno tendría oblicaciones domésticas.
Esta propuesta permitía otorgar a las actividades domésticas la categorización de trabajo, algo que hoy día sigue sin ser establecido. Sin embargo, en ningún momento rompía con los papeles de género, ya que la mujer era la encargada de estos trabajos, ni de clases, donde las mujeres pobres se encargarían de los trabajos físicos y las más pudientes serían las encargadas y gerentes.
Nunca se llegó a construir esta propuesta comunitaria pero sus textos tuvieron una amplia difusión e intentaron llevarlos a cabo en Inglaterra.